febrero 2, 2026

Emprender en Tiempos de Crisis: El Mercado Revolución Recibe Nueva Cocina Económica ante Escasez de Empleo

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Berenice Medina emprende con una cocina económica en el Mercado Revolución tras el desempleo de su esposo. Conoce cómo enfrenta la cuesta de enero este 2026.


La falta de empleo formal y la presión económica de inicios de año han impulsado nuevas formas de subsistencia en la región. Berenice Medina, quien posee una amplia trayectoria en la preparación de alimentos, inauguró este enero de 2026 su propia cocina económica en el Mercado Revolución. Ante un panorama de incertidumbre financiera y la difícil situación que atraviesa el país, esta iniciativa surge como una respuesta directa a la necesidad de generar ingresos propios, convirtiendo la crisis en una oportunidad de emprendimiento familiar.

De la Liquidación al Emprendimiento: Una Salida al Desempleo

La historia detrás de este nuevo negocio refleja la realidad de muchas familias mexicanas. Tras el despido de su esposo, Berenice y su familia decidieron invertir la liquidación recibida en un proyecto propio en lugar de esperar una vacante en el mercado laboral tradicional. El Mercado Revolución se convirtió en el escenario elegido para esta apuesta, aprovechando la experiencia culinaria de Medina para ofrecer alimentos a precios accesibles a la comunidad.

Berenice señaló que ser emprendedor es hoy una opción necesaria debido a que el trabajo formal es escaso en la actualidad. A pesar de los riesgos que implica abrir un establecimiento durante la denominada «cuesta de enero», la comerciante sostiene que la determinación es clave para sacar a flote un negocio. «Hay que adaptarse», afirmó, subrayando que la voluntad de trabajo es el motor principal para superar la adversidad

económica.

Adaptación ante el Alza de Insumos y el Costo de la Carne

Mantener una cocina económica en 2026 requiere de una gestión sumamente estratégica de los recursos. La inflación y la variabilidad en los costos de los productos básicos obligan a los pequeños comerciantes a ajustar sus menús casi diariamente. Medina explicó que, si bien algunos productos han bajado de precio, la tendencia general es al alza, lo que demanda una vigilancia constante de los gastos.

Para asegurar la rentabilidad sin afectar en exceso al cliente, la estrategia de este emprendimiento incluye:

  • Selección de ingredientes: Priorizar productos que no generen un gasto excesivo en la compra diaria.
  • Gestión de proteínas: Moderar el uso de productos con precios muy elevados, como la carne, que actualmente representa uno de los mayores costos operativos.
  • Menús adaptables: Crear platillos que permitan mantener un precio competitivo para los comensales del mercado.

A pesar del panorama complejo, el optimismo de Berenice Medina permanece firme. Su enfoque en la economía local demuestra que, incluso con insumos caros y falta de empleo, el sector de los alimentos preparados sigue siendo un refugio vital para las familias que buscan salir adelante por cuenta propia.

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