Trump Exige a Venezuela Romper Alianzas con Rusia, China e Irán y Priorizar a EE. UU.
Donald Trump ordena a Venezuela expulsar asesores de Cuba, Rusia, China e Irán. Exige que Caracas solo compre a EE. UU. tras la confiscación de buques petroleros.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este jueves 8 de enero de 2026 un ultimátum al gobierno de Venezuela, ordenando la ruptura inmediata de sus vínculos con Cuba, Rusia, China e Irán. Esta medida de presión internacional, anunciada desde la Casa Blanca, busca la expulsión de asesores oficiales de dichas naciones y forzar a que Caracas utilice sus ganancias petroleras exclusivamente para adquirir productos estadounidenses. La orden se emite en un contexto de máxima fricción tras la confiscación de embarcaciones en el Atlántico Norte, lo que ha escalado el conflicto a un nivel de tensión global sin precedentes.
Expulsión de Asesores y Ruptura de Alianzas Estratégicas
La demanda del mandatario estadounidense es directa: Venezuela debe eliminar la presencia de cualquier asesor oficial proveniente de los países aliados al bloque socialista y del Medio Oriente. Trump justificó esta decisión bajo la premisa de restaurar la influencia absoluta de Estados Unidos en la región y desarticular las redes de apoyo militar y logístico que Moscú y Beijing mantienen en territorio venezolano.
Este movimiento ha provocado una respuesta inmediata de la comunidad internacional. Rusia ha denunciado actos de «piratería» tras el decomiso de un buque de su flota asociado a Venezuela, mientras que la Unión Europea ya prepara un plan de respuesta ante lo que consideran un aumento desmedido de la hostilidad geopolítica por parte de la administración estadounidense.
Control del Petróleo y Consecuencias del Incumplimiento
El eje central de la nueva política de Washington es el control financiero total de los hidrocarburos venezolanos. Trump afirmó tajantemente que Venezuela solo podrá realizar transacciones comerciales con Estados Unidos utilizando los recursos obtenidos de sus exportaciones de crudo. «Solo nos comprará a nosotros con ganancias del petróleo», sentenció el presidente, marcando un giro radical y proteccionista en la relación bilateral.
Como muestra de la seriedad del mandato, se han ejecutado acciones militares directas, como el asalto al buque petrolero Marinera en el Atlántico. Estas intervenciones buscan bloquear cualquier intento de comercio con naciones externas al esquema dictado por la Casa Blanca, dejando al gobierno de Venezuela ante la disyuntiva de aceptar las condiciones impuestas por Washington o enfrentar un aislamiento económico y militar total.
